El pequeño ser de energía

Juan Rodrigo Urso

Aquella niña, cada vez que usaba la computadora, olvidaba apagarla.

Usaba las luces de noche y olvidaba apagarlas.

Cuando veía tele y la llamaban por teléfono, dejaba la tele encendida y hablaba por teléfono muchas horas.

Un día, cuando la niña veía tele, ésta se apagó de repente.

La niña se preguntó: “¿Un apagón o un corte de luz?”.

De repente, saltó de la pantalla una chispa mínima. La chispa aterrizó en el brazo de la niña.

“¿Quién eres tú?”, pregunto la niña. “Soy el pequeño ser de energía… y como veo que te gusta mucho derrocharla, voy a mostrarte un mundo al cual no le importó llegar al colapso”.

Viajaron en un portal dimensional.

Llegaron a un mundo agonizante.

No había cielo azul ni brillante cielo.

Sólo un cielo marrón lleno de relámpagos; edificios destrozados; ciudades hechas polvo.

El pequeño ser de energía dijo: “A este mundo no le importó llegar al colapso… y así quedó”.

Volvieron.

“¿Quieres que me quede contigo para enseñarte a ahorrar energía?”.

Entusiasmada, la niña dijo que sí.

Anuncios